martes, 6 de mayo de 2008

Apagando un gen contramarea

No es lo mismo, no es parecido lo sé pero, por qué es más comprensible la frase: "Amor, necesitas tu medicamento diario, para que te sientas bien" si se trata de insulina para la diabetes, a cuando es "Amor necesitas tu medicina diaria, para que estés normal" por causa de mi trastorno bipolar.

Cuando se refiere al segundo caso, todo se convierte en un tema tabú. Se vuelve como un secreto del cual no se debe hablar por que en la sociedad se excluye a quienes somos diferentes. Se nos considera discapacitados. Inferiores, mientras que irónicamente nadie se atreve a definir la línea de la normalidad.

En el colegio vacilábamos con todo. Un humor común donde inclusive se podría decir, que el maniático tenia una percepción más real de la vida porque además de tener la razón lo exponía de manera sarcástica dándole gracia y simpatía. Un humor que en realidad a mí se me hacia muy normal, más que en casa contábamos con el en abundancia. Sin embargo, bastó con que uno de mis compañeros encontrara una caja de Prozac en la alacena de la cocina para que, apartir de ahí me vieran rara.

Poco después recuerdo que mi hermana menor llegó a recogerme al colegio. Muchos tenían ansias de conocerla, yo pensaba que por que siempre que alguien venia a casa ella nunca estaba y la verdad es que siempre hable mucho de ella. Lo que me enteré después, a través de la puerta del baño, es que todos pensaban que Michelle no era más que una ilusión que mi mamá y yo habíamos creado. ¿Qué tan locos, no? Ah no, esa era yo.

Así me di cuenta de que el mundo no esta tan falto de creatividad como se dice, de una cosita muy pequeña la gente inventa no sólo chismes, sino que historias un poco más complejas también.

Fue así que empecé a sospechar que la gente no está preparada para hablar seriamente de medicamentos psiquiátricos, ni de aceptar lo que sale de lo "común", y que tras de eso yo era diferente, el comportamiento de mi mamá no era normal. Es decir ¿quién presenta un cuadro maniático en una agencia de viajes y luego se glorifica alegando lo asustados que estaban los recepcionistas?

Así que, bueno, muy fácil. Todos tenemos nuestros secretos, eso si es normal. Por tanto mismo, un par de años más tarde cuando sumaban 4 las distintas ocasiones que de la casa me echaron, que para los ojos de muchos yo me convertía en una chica "cool", la rebelde desenfrenada que escuchaba metal mientras que la verdadera historia estaba en los jugos químicos o mejor dicho neurotransmisores de mi madre.

Años después me medicaron. Sí, presento un trastorno bipolar. Con esta pastilla se generaré el químico que controla los extremos emocionales en los que vivo y puede evitar esos episodios maniacos, ¿por qué no voy a tomarla? ¿Por qué no voy a vivir en una sociedad normal?

Pero de igual manera llegaron nuevos señalamientos: "ahí viene la loca, esperemos que se halla tomado la pastilla", "Hoy como te estas sintiendo, ¿estas bien para ir a trabajar?"

Los consejos: "No, usted no necesita eso, lo que pasa es que los doctores prescriben por que necesitan que la persona este en terapia para ellos hacerse millonarios" ó "No no, eso son puros químicos busque opciones naturales". Tampoco faltó mencionar el ejercicio, que calma todas las ansiedades, y depresiones que las personas tienen. Y otros comentarios negativos: ¿Cómo qué no se puede pegar la fiesta?

La gente opina en todas direcciones, pero pocos se ponen en la posición de la persona. Es imposible quedarles bien si estas tachado de diferente, y es que para colmo todo lo que parece salirse de lo común es "digno" de señalarse, y peor aún es "digno" de ser excluido.

Sin embargo ser anormal no es malo, es ser más que ordinario, es ser extra-ordinario. Acaso no fue de "normales" de donde nacieron las mejores ideas? Que lo diga Einstein que entre muchos otros genios logró hacer grandes descubrimientos a partir de una idea en el momento, disparatada. O mejor aún Jhon Nash que a pesar de su esquizofrenia logro alcanzar un Premio Nobel por sus aportes matemáticos a la economía.

Y al final de cuentas, ¿Quién dice que un ciego no puede ver? ¿Qué la preferencia sexual determina la personalidad? ¿Qué un sordo no puede escuchar? ¿Será acaso que un manco no puede abrazar? ¿Alguien puede decirle a un enanito que no es capaz de desarrollarse igual que los demás? Claro, un "normal" de seguro.

Al final de la historia, tengo una indecisión sobre qué hacer por que tengo muy motivos que me persuaden en ambas direcciones, sin embargo me tome o no la pastilla nado a contramarea y por tanto mejor mantener todo secreto, por que de lo contrario…

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