domingo, 20 de septiembre de 2009

In my room

Me encuentro en medio de la oscuridad, aun así cierro los ojos. Dejo mi cuerpo sumergirse en el grueso de las toallas. El frio del piso me rodea, el vapor del baño se deposita en mi cuerpo. Derramo gotas de aceite rosado sobre mi piel, con suaves hondas lo deslizo. Inmediatamente mi temperatura empieza a exaltarse e involuntariamente con mi mente solo consigo recordar la última vez que estuviste sobre mi cuerpo, rozando tu pecho contra mi espalda.

El tiempo y el mundo dejan de ser relevantes. Siento tu sudor humectándome y tu lengua que, con suaves caricias, me eriza profundizando el hueco en mi estomago. En mis pies, al pensar en tus movimientos, tus mordiscos, tu penetración profunda, constante y deliciosa, se despiertan rayos de electricidad. Realizo que no puedo detenerme, mi cuerpo parece contraerse y enviar energía a cada partícula, subo una colina. Descubro por un momento el centro del cuerpo, de mi ser.

El final se acerca rápidamente con otro tipo de contracciones más cercanas a la parte que, con mi mano deseosa acaricie. Mi temperatura desciende.

En esos segundos de contemplar y renacer, reitero cuanto amo mi cuerpo, al mismo tiempo en el que realizo que no sos solo mi compañero sino mi juego favorito, mi fantasía.

sábado, 19 de septiembre de 2009

8 setiembre

Seco, está seco.
En unas horas volverá a ser verde.
Lo se, conozco el arbol.
Lo llevo dentro.

Como arrancar las raices?
Como liberarme?
Necesito palpar lo real que traes,
y señalar lo que imagine que eras
Pero las ramas no me dejan.

He aprendido a cortar mis alas,
a ignorar mis ideas pero
al volar y probar la dulzura del sol
olvido que el dolor y soledad siempre me alcanzan.

Se que no es para mi,
Sin embargo, creo este mundo y lo destruyo continuamente,
mientras deboro los organos que me quedaban ilesos

viernes, 11 de septiembre de 2009

comentario x

­¿Qué tantos placeres o con cuanta intensidad llega la retribución de ser, si el ser está condicionado por la media? Es fácil al salir a la calle, al caminar por los pasillos de la U y al entablar ciertas conversaciones, encontrar muchas veces una repetición de símbolos y “formulas”.

Me parece sorprendente como después del triunfo de gente extra-ordinaria, la sociedad sigue ceñida a mantenerse en un ámbito demarcado por lo común. Mi suposición es para sentirse aceptados.

Una camiseta con un Jim Morrison o con un chiste de don Ramón son clásicos ejemplos. Es casi obvio que si una persona los utiliza tendrá asegurado un “nivel” de “éxito” o aceptación. Más fácil presentar una fórmula ya probada que, sacar algo nuevo del sombrero.

El ejemplo es solo eso, el problema no lo considero tanto en como una persona viste; parto de acá porque me pregunto: si una persona, de esta misma manera determina sus decisiones, así como, quien ser en vez de sólo ser, ¿qué retribución hay en vivir o que intensidad al sentir si se está limitando bajo una norma o un modo de vida demarcado, siguiendo ciertas formulas para describirse sin, explorar las verdaderas aficiones internas? Y, depende de cómo pase el tiempo, a la cuestión se sumaría, ¿Es posible llevar una vida completa sin vivir al ritmo del interior?

Creo que la respuesta a mi planteamiento seria "para asegurarse una felicidad" y, claro está que si es una técnica válida para atenuar los golpes y rechazos pero, al mismo tiempo, se paga con el precio de ser privado de alcanzar la cima de sus emociones y el placer de explotar su propia infinidad.