Sin paso firme ni marcado pero,
con el pecho apretado por el peso en su corazon
casi volaba sobre la acera mientras buscaba un rumbo..
Sus lagrimas eran densas y lastimaban a aquel
que con mala suerte cruzaba su mirada...
La soledad y los recorridos del pasado
eran su vida.
La lejanía efimera del tiempo y un: no pasó,
traían la ausencia del calido sabor a amor y
el aroma de ese cafe extraño que sustentó sus ansias
aquella tarde fría en la espera de la humedad.
jueves, 14 de agosto de 2008
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