El pasado primero de febrero se publicó la decisión de la Sala IV que anula la ley de creación del Instituto Costarricense Contra el Cáncer (ICCC).
En Costa Rica, el cáncer es la primera causa de muerte después de las enfermedades cardiovasculares, por lo que se necesita un control focalizado contra esta enfermedad ya sea desde los hospitales o desde una institución.
Ante la necesidad y preocupación por disminuir la cantidad de casos, la mortalidad, fortalecer y educar sobre la prevención, así como por una detección temprana y atención integral de las enfermedades crónicas no transmisibles, como el cáncer, fue que nació en 1998 el ICCC; y es ahora, 10 años después, luego de la resolución de la Sala IV que determina una “violación de tramites sustanciales en el procedimiento”, que quedamos a la espera de una promulgación una nueva ley que cumpla con todo el proceso, por parte de la Asamblea Legislativa, de otra manera el Ministerio de Salud trasladará todos los recursos del ICCC a la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS). En otras palabras, se ha perdido el tiempo en trámites burocráticos que sólo logran retrazar el proceso natural que debiera cursar este instituto en la vida de los costarricenses.
Son más de 7500 nuevos los casos que se presentan de cáncer al año. Y sólo en el 2004, 3555 personas fallecieron por esta causa.
Son muchos los diferentes tipos de cáncer y sus ataques a nuestra sociedad. El tumor de piel es el que con más regularidad se presenta, sin embargo el cáncer gástrico es el que más muertes ocasiona posicionándose en las principales causas de mortalidad del país, siguiendo únicamente muertes por trauma o enfermedades cardiovasculares. Es más, sólo en el transcurso del año 2006, según unos datos del departamento de Estadística de Salud de la Caja Costarricense del Seguro Social, se detectaron 755 casos de este tipo de cáncer, y 90 personas con el mismo fallecieron.
Son tantas las posibles causas que pueden generar un cáncer, pero lo único totalmente comprobado con su desarrollo es el crecimiento descontrolado de células tumorosas, que cuando atacan un órgano, no se detienen hasta que el cuerpo ya no aguante.
Es acá donde entra la medicina, es acá, en prevención, y en la detección temprana. Es acá donde se evita una propagación, se buscan soluciones y mejores condiciones de vida. Es acá donde se lucha contra el cáncer, donde nos preguntamos que tan armados estamos, ¿contamos con todo lo que necesitamos?
Se necesita un control dedicado a esta enfermedad tan peculiar, se puede reducir la mortalidad con una labor en prevención y detección así como mejores de vida en personas que presentar algún tumor, y es que al final de cuento, ¿Quién de nosotros no ha tenido un familiar o pariente con cáncer?
En la otra mano esta la Asamblea Legislativa, hay que esperar a que pasen los 90 días y si la muy posible prorroga para cerrar con lo que es agenda de implementación del TLC para retomar los proyectos de ley. De ahi puede tardar hasta 10 años más en depurarse, todo a la voluntad partidos políticos o del presidente dependiendo del periodo.
Ya se ha esperado más de 8 años para consolidar un ente que nos permita una mejor lucha, contrarrestando con 2 meses que puede tomar la muerte en llegarle a un paciente. No debemos permitir que se siga perdiendo más el tiempo entre permisos, procedimientos, y otras vueltas de la burocracia, quedan opacados en el olvido proyectos que pueden significar realmente un cambio benéfico en nuestra sociedad.
miércoles, 5 de marzo de 2008
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