sábado, 21 de abril de 2007

Autum

Peace and quiet surround me.

Softly I let me self fly as the wind drives me.

I feel comfortable with you; I can feel you’re also in the same mood as me.

Somebody already planed this.

He wanted to be as perfect as it is….he most wanted to show us something.

Unexpectedly the movements became stronger, and something felt like it wasn’t right anymore. From the shadows he came. The fear of the unknown took my heart, and I couldn’t see with my eyes anymore. But you… you were simply open to life. You understood better than me. That little difference in our perceptions made an entire lake, and a complete mountain stand between our paths.

The time has passed and I have become older, but inside I’m still that little girl chasing wisdom. I realize now everything in a better way. I feel the pain. I feel joy. I feel you closer.

(*todavia tengo que checkiar un toque mas la gramatica jiji)

viernes, 13 de abril de 2007

salida

La unión, la comunión, y la convivencia con nuestros hermanos indígenas deberían de ser rutinarias sin ser estas una gran sorpresa. Este es tan solo un ejemplo de lo que no aprovechamos en nuestro camino. Por el contrario desechamos enseñanzas preciadas al ignorar sus fuentes, cuando en realidad tenemos muchas cosas que conocer y apreciar.

Vivimos en una sociedad en la cual pretendemos idolatrar la tecnología y olvidar todos los valores que le dan color y belleza a nuestros alrededores, así como un mayor significado a quien realmente somos.

El verdadero espíritu de nuestro interior se pierde cada vez que cerramos los ojos ante un capital ficticio, y una fantasía electrónica.

Es por esto que sentimos la necesidad de correr por un nuevo destino en el cual la ausencia de límites sea nuestra meta diaria.

Buscamos un lugar donde no exista salida. Donde no alcancen las cuerdas que nos sujetan al caer, y así poder cerrar los ojos y sentir como el vació de un pronto a otro nos sacia el deseo de vivir.

miércoles, 11 de abril de 2007

Desenlace de un cuento

Para Chel

Un segundo antes, un segundo después, tiempo para una idea distinta, y la historia seria otra sin embargo ¿que la mantendría viva?

Los sonidos, las luces, los olores, todo parecía confabularse. Todo hacia juego como en una película donde el lugar y los eventos hacían que se viera perfecto.

Los pájaros silbando entre las hojas que adornaban altos árboles. Un río que pasaba a unos metros y la amplia vista del volcán.

Sin embargo, en mi historia tronaron los rayos en medio de un día totalmente soleado ausente de nubes.
¿Por que truena?, es más ¿como es posible que truena si las nubes no se asomaban hace un segundo?

Si si, se me olvido que en todo cuento tienen que haber varios puntos de giro. Sin estos mi historia sería simple y aburrida a nadie le gustaría leerla. Nadie pondría cuidado aunque la contara, por lo que no tendría sentido que días soleados en Londres sucedieran, todos serían similares con una locación distinta...

Me lavé la cara

Me lavé la cara y las manos con abundante agua, una vez leí en un libro que los musulmanes lo hacen antes de hacer sus oraciones para purificarse.

Un gritó salió de la oscuridad interrumpiendo la conversación. No entendí bien lo que dijo pero en menos de un segundo pude ver en la oscuridad un hombre con un puñal apuntándonos. No nos separaban ni 30 centímetros de aquella mirada llena de odio.

¡Saqué el celular! volvió a gritar.
Lentamente volteé a ver a mi amiga.
¡Corra Mariella!
Sin pensarlo corrí cuesta abajo con una velocidad que pocas veces antes había logrado alcanzar.

Aturdida me detuve. ¿Y Armonía? ¡La deje sola!

Me devolví con precaución, pude ver el contorno de mi amiga saliendo de la oscuridad. Mientras ella se acercaba un taxista se detuvo a preguntar por mi estado.

¡Estoy bien, gracias! Le conteste mientras corrí hacia donde Armo y la abrasé.

Ella se había tirado a la calle a detener los autos cuando yo salí corriendo. Fueron acciones realizadas en menos de un segundo las que no permitieron que aquello pasara a más. Hicimos un buen equipo.

A pesar de salir imbatibles preferí tomar taxi camino a casa. Quedé nerviosa.

Llamé a mi papa por el celular y le conté lo sucedido, sin embargo no le di muchos detalles pronto nos veríamos.

Cuando llegué subí con prisa las escaleras, y le di un beso a mi papá. Le empecé a contar lo que había pasado pero este estaba ido con la televisión, y viendo al niño por un monitor al lado de la cama por lo que detuve mí historia. Él no lo noto.

Al rato lo escuche hablando con la esposa de un asalto de un ex candidato a la presidencia. Parecían sorprendidos por el hecho por lo que me fui a incorporar.

¡Vero vieras a mi también me acaban de asaltar!

Pero no hubo respuesta, como si no me hubieran escuchado, por lo que añadí:

-Ah! ¿Papi te contó?-

-No no- contestó.

Desconcertada por la falta de interés llamé a mi hermana para contarle. Cuando colgué mi papá se acerco:

¿Como esta Armonía?
-Esta bien- contesté.
-Ah bueno, vamos a empacar los muebles de arriba por si querés ayudarnos. -

Así como las acciones en menos de un segundo nos permitieron salir tranquilas y victoriosas camino a casa. Fueron las acciones que pudieron haber tomado un segundo las que me hicieron sentirme mal esa noche.

¿Por que tenía que herirme o quitarme algo para que lo sucedido tuviera significado en mi propia casa?

Es acá donde la teoría de Subiela se comprueba una vez más. La indiferencia en los seres humanos es la que nos esta matando. Nadie se toma la molestia de satisfacer una necesidad emocional.

Una mirada, un abrazo, una muestra de interés hubieran tenido gran significado para mi.

Esa indiferencia no significa que no me quieran.
Esa indiferencia fue la que me hizo llorar.
Esa indiferencia fue el golpe, no el asalto.